Pan casero

Es verdad que el pan, generalmente, lo compramos, yo misma lo hago todos los días. El pan es un producto barato, asequible, y venden muy buen pan en nuestras panaderías. Pero en el caso de hacer pan en casa entran en juego otras variantes, otras circunstancias que lo hacen muy agradable y apetecible. Hacer pan relaja como en realidad relaja la cocina y hacer otras  manualidades. Y luego podemos disfrutar del resultado, con la doble satisfacción del buen rato pasado mientras lo hacíamos y lo bueno que nos ha salido.

Hay que decir antes que nada que para hacer este pan hemos utilizado “Masa madre”, y para hacerla me he valido del consejo de Juan Ramón González Higuero, quien dice que la masa madre se hace apartando un poco de la  masa para la siguiente vez dejándola fermentar tapada de un día para otro, si es la primera vez la haremos mezclando 100 gramos de harina con 60 gramos de agua y diez de levadura de panadero, se pone en un recipiente y se tapa. Hay que dejarlo unas 12 horas en la nevera.

La masa madre se puede congelar perfectamente.

Qué necesitamos:

25o gr. de harina de fuerza

150gr. de agua

10 gr. de levadura

10 gr. de sal

Mezcla

En un cuenco, se tamiza la harina en forma de volcán; en el centro de colocan la levadura, la sal, el agua templada y la masa madre. Se remueve hasta que la mezcla se desprende fácilmente del recipiente. Si queda blanda, se puede agregar algo más de harina.

Amasado

En un espacio enharinado (la encimera, una tabla) se amasa a fondo: se sujeta la masa con una mano y con la otra, estira hasta que se desprende; se vuelve sobre si misma y se repite la operación durante unos 15/20 minutos.

Reposo

La bola de masa se deja reposar en un cuenco untado ligeramente con aceite y cubierto con un plástico transparente para conservar la humedad. Se dejar fermentar en lugar oscuro durante un par de horas. En este tiempo habrá duplicado su tamaño y la mejor forma de saber si ha llegado al punto es presionar la masa. Si la marca va desapareciendo lentamente, ya está lista.

En este punto, si la cantidad de masa lo justifica, se divide en varias partes y se congelan las porciones.

Fermentación

Se vuelve a trabajar la parte que se va a convertir en pan, en un espacio enharinado, haciendo presión con la palma de la mano para que expulse los gases y amasando la masa en sentido circular, doblando los bordes hacia el centro para que adquiera forma circular (tipo mollete).

Se reparten tantas bolas como piezas en función del tamaño. Se deja reposar en la bandeja del horno tapado con un trapo durante 1 hora aproximadamente. La incisión permite que se forme la corteza en el pan.

Horneado

Se precalienta el horno a 200º con un recipiente con agua caliente para mantener la humedad. Introducir la bandeja con las piezas a 200º durante 20 minutos, pulverizar con agua para mantener la humedad. Retirar la bandeja de agua y mantener otros 20 minutos bajando la temperatura a 175/180º hasta que el pan se vea cocido.¡¡A comer!!, pan casero, bueno, crujiente y, con un ingrediente especial: el haberlo hecho nosotros mismos, que lo hace saber más bueno aún.

Acerca de lola43

Mi profesión es Conservadora de Museos, no me dedico a la cocina profesionalmente, pero me encanta y disfruto con ella. Mi correo es: lafritadadelola@gmail.com lafritadadelola@gmail.com
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3 respuestas a Pan casero

  1. Me encanta Lola! Si tuviéramos tiempo de esta vida “caserita”, pero bueno… ¡a probar un finde semana!!!

  2. Pingback: Palitos de pan | La fritada

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